La casa es el templo dónde se sacralizan las tempestades y los silencios, las lujurias y los cuidados, los cultivos del alma y del cuerpo. La casa es el epicentro del hombre desde dónde despliega todas sus instancias. Todos sus florecimientos.
Cristina Bergoglio

viernes, 5 de marzo de 2010

CASA OVIEDO





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